30 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE LAS NIÑAS DE ALCÀSSER

Los cadáveres de las tres jóvenes aparecieron en 1993 en el Paraje de La Romana donde fueron violadas y asesinadas

En esta fotos nos encontramos a las tres niñas de Alcàsser, Miriam, Toñi y Desirée.
Miriam, Toñi y Desirée, las niñas de Alcàsser. Fuente: DiariodeSevilla

El pasado domingo, 13 de noviembre, se cumplieron 30 años de un caso que tuvo una gran repercusión mediática y que a día de hoy sigue sin resolverse, el de las niñas de Alcàsser. Aquella fatídica noche, Miriam, Toñi y Desirée desaparecieron sin dejar rastro cuando hacían autostop, método para dirigirse a la discoteca Coolor de Picassent.

Noche de la desaparición

El 13 de noviembre de 1992, Miriam de 14 años, y Toñi y Desirée de 15 años se dirigieron a casa de una amiga que se encontraba enferma. La intención de las niñas era ir a la discoteca Coolor situada en el municipio de Picassent. Cuando las tres niñas salen de casa de su amiga, Miriam decide llamar a su padre para ver si las podía llevar, pero él acababa de llegar del trabajo con fiebre.

Alcàsser se encuentra a dos kilómetros de Picassent por lo que era habitual encontrar a jóvenes haciendo autostop, aunque los fines de semana, el dueño de la discoteca ofrecía autobuses y furgonetas para transportar a sus clientes.

Aquella noche, Miriam, Toñi y Desirée decidieron desplazarse hacia la discoteca haciendo autostop, pero desaparecieron sin dejar rastro antes de llegar a su destino. Desde el primer momento se descartó la idea de una huida voluntaria ya que las chicas se habían ido con lo puesto y casi sin dinero.

Hallazgo de los cadáveres

La búsqueda de las niñas fue intensa desde el día siguiente a su desaparición. El Ayuntamiento de Alcàsser editó miles de carteles con datos de las desaparecidas y los medios de comunicación españoles se volcaron en la búsqueda de las niñas. Además de en España, la búsqueda se amplió hasta otros países y se puso al corriente a los servicios de Interpol.

Finalmente, dos meses después, en la mañana del 27 de enero de 1993, dos apicultores, mientras revisaban unas colmenas en el Paraje de La Romana, descubrieron un brazo humano medio desenterrado que llevaba un reloj en la muñeca. Un equipo de la guardia civil se trasladó al lugar de los hechos y, al desenterrar el cuerpo, pensando que era un hombre, se descubrieron otros dos cuerpos de mujeres en avanzado estado de descomposición.

En esta imagen nos encontramos con el lugar en el que se encontraron los tres cuerpos de las niñas.
Lugar en el que se encontraron los tres cadáveres. Fuente: Las Provincias.

Los cadáveres estaban maniatados y apilados uno encima del otro envueltos en una alfombra. Además, dos de ellos tenían la cabeza separada del cuerpo. Una vez desenterrados los tres cuerpos, fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Valencia donde se les practicó la autopsia, con la que se llegó a la conclusión de que los cuerpos hallados eran los de las tres niñas.

Juicio

En los alrededores de la fosa donde se encontraron los cadáveres, se hallaron diferentes objetos como un cartucho de pistola y un videojuego. La pista más relevante encontrada fueron unos trozos de papel que resultaban ser de un volante del Hospital La Fe de Valencia a nombre de un tal Enrique Anglés Martins.

La misma tarde que se encuentran los cuerpos de las niñas, la guardia civil se personó en casa de Enrique Anglés. Posteriormente, fue enviado al cuartel de Patraix, aunque fue puesto en libertad ese mismo día después de comentar que era hermano de Antonio Anglés, un conocido delincuente de la zona que ya había sido fichado por la policía. Al cuartel también fue llevado Miguel Ricart, amigo y compañero de fechorías de Antonio.

En esta imagen vemos al acuado Miguel Ricart y al huido Antonio Anglés.
Miguel Ricart y Antonio Anglés. Fuente: La Razón

Los cuerpos de seguridad nunca han conseguido hallar el paradero de Antonio Anglés, el cual emprendió su huida desde el momento en que aparecen los cadáveres de las tres niñas. En cambio, Miguel Ricart confesó justo el día después de su detención que había participado en los crímenes con la ayuda de Antonio Anglés.

El juicio se llevó a cabo el lunes 12 de mayo de 1997, cinco años después de la desaparición de las niñas, y se prolongó hasta el 30 de julio de ese mismo año. Miguel Ricart, el único procesado, acusado de secuestro, violación y asesinato de las tres niñas, fue condenado a 170 años de prisión. También se le impusieron las costas del juicio, así como una indemnización de 300 millones de pesetas para las familias de las víctimas.

Adaptación Cinematográfica

El caso Alcàsser. Fuente: Netflix España

La plataforma Netflix estrenó en 2019, un documental sobre el triple asesinato. La serie no ha aportado nada nuevo al caso, realmente, fue un repaso a los lamentables acontecimientos que tuvieron lugar desde la desaparición de las niñas hasta que se encuentran sus cuerpos.

En la serie también se puede ver la teoría de la conspiración auspiciada por Juan Ignacio Blanco, periodista y experto en crónica negra española y Fernando García, padre de Miriam al igual que el repaso por el polémico juicio que se saldó con la condena a Miguel Ricart.

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