EL MÚERDAGO NO ES TAN ROMÁNTICO COMO CREES

La bonita tradición del beso bajo el muérdago es conocida por todos. Sin embargo, esta planta tóxica, parásita y pegajosa, es cualquier cosa menos romántica.

Dibujo de una pareja besándose bajo el muérdago.
Origen: Vecteezy

Adornos navideños del bosque

Los muérdagos pertenecen a la familia Santalaceae —nombre sin relación alguna con el hombre que vuela en trineo—, cuyos miembros, unas 450 especies, son en su mayoría plantas parásitas.

En España encontramos especies como Viscum alba y Viscum cruciatum. Crecen sobre las ramas de árboles, de los que obtienen agua y nutrientes. A pesar de esto, mantienen su color verde por la clorofila, permitiéndoles hacer algo de fotosíntesis. Por este motivo son hemiparásitas, es decir, aunque roban de otra planta para sobrevivir, son capaces de producir parte de los recursos que necesitan mediante la fotosíntesis.

Viscum cruciatum. Origen: Anthos.

Su aspecto destaca sobre todo en los árboles de hoja caduca, ya que en invierno se mantienen como pompones verdes entre las ramas desnudas. Para algunos, esta capacidad inspira un simbolismo de amor eterno que sobrevive hasta el más duro de los inviernos.

Orígenes nórdicos

El dios nórdico de la paz, Balder, fue una vez aterrorizado por sueños que anunciaban su muerte. Por este motivo, se realizó una asamblea entre los dioses para prevenirlo. Se le hizo jurar a todo ser y cosa que no haría daño a Balder.

Pero una planta quedó exenta de esto: el muérdago. Loki, una figura mitológica de la malicia, sabiendo esto, hizo que el dios de la paz fuera atravesado por una lanza hecha con esta planta.

Balder murió y esto llenó a los dioses de tristeza y amargura. Para que el muérdago no hiciera daño nunca más, se le hizo prometer que no volvería a participar en algo así. Frigg, la diosa de la belleza y el amor, lo relegó a las ramas altas de los árboles, donde la planta se oculta y sufre el crudo invierno.

La relación con esta diosa se piensa que serviría de origen a la tradición del beso bajo el muérdago. Aunque, cabe aclarar que el origen podría ser mucho más moderno, usado desde hace un par de siglos como excusa para planificar un beso con la persona deseada.

Un manjar para las aves

A pesar de que esta planta es tóxica, sus frutos son comestibles para algunos animales. De hecho, por selección natural, están perfectamente diseñados para servir de alimento a los pájaros.

Como es de esperar, el muérdago no da estos frutos sin recibir algo a cambio: consigue dispersar sus semillas. Para que la nueva planta se desarrolle, la semilla debe caer sobre una rama. La forma de asegurar esto es por la alta viscosidad de los contenidos del fruto. El resultado final de consumir estas bayas son heces muy viscosas que el pobre pájaro debe limpiarse, restregándose sobre la rama de un árbol.

Sobre todo en regiones con inviernos muy fríos, es una fuente de alimento fundamental para las aves.

El muérdago no se queda solo en una decoración navideña, se trata de una planta extraordinaria. Es un regalo poder encontrarlo en persona entre las ramas del pobre árbol que parasita.

Si te ha gustado este artículo sobre el muérdago:

  • Puedes acceder a más de la categoría de Ciencia aquí.
  • Visita nuestras redes sociales haciendo clic aquí.
  • También puedes ponerte en contacto con nosotros mediante nuestro correo de contacto: contacto@divulgacionyciencia.site

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *