ENCUENTRAN EL DESENCADENANTE DEL CALENTAMIENTO GLOBAL OCURRIDO HACE 56 MILLONES DE AÑOS

Hace millones de años ocurrió un evento de cambio climático descomunal, donde la temperatura aumentó unos 5,6ºC en muy pocos miles de años provocando la extinción de numerosas especies. Se tenían hipótesis sobre qué habría provocado esto, pero no fue hasta hace 3 años que se le dio luz al misterio.

Se observa un volcán formado por rocas rojizas rodeado de mar. En su centro, sale una gran bocanada de humo gris que se expande ampliamente hacia el cielo.
Volcán activo expulsando humo. Fuente: Pixabay.

¿Qué ocurrió hace 56 millones de años?

En aquel momento se produjo un destacable evento climático conocido como Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM en inglés). Un fenómeno de origen volcánico que hizo que el clima global aumentase 5,6ºC por un gran aumento de CO2 en la atmósfera. Este aumento supuso un paso de 1120 partes por millón (ppm) hasta unas 2020 ppm. Un gran aumento teniendo en cuenta que la Tierra actualmente presenta 417 ppm.

Este evento no provocó una extinción global, pero sí provocó la extinción de numerosas especies marinas y de plantas tropicales.

¿Por qué se produjo?

Desde que se descubrió el PETM en 1990, se ha estado debatiendo sobre sus causas. Pero todo apuntaba a que hubo un gran aumento de CO2 y metano, emitidos posiblemente por actividad volcánica en el Atlántico Norte. Este ya había sido protagonista en otras extinciones pasadas como la del final del Triásico, el final del Pérmico o del Jurásico temprano.

Sin embargo, esta hipótesis tenía algunas fallas, ya que el fenómeno de PETM duró entre 3.000 y 10.000 años, mientras que la actividad volcánica en el Atlántico Norte se calcula que duró entre 54 y 63 millones de años (Ma). De esta forma, el PETM debería haber durado un periodo similar al anterior. Por lo tanto, debía haber ocurrido algún evento extraordinario que luego provocase este gran aumento de temperatura global.

Un artículo publicado en 2019 calculó mediante modelos matemáticos cómo un enorme pulso caliente procedente del manto podría haber suministrado magma a la superficie, provocando gran evaporación de CO2 y metano hacia la atmósfera.

Posteriormente, en 2021, estos mismos investigadores —procedentes de Reino Unido—, junto con científicos de Dinamarca e Irlanda colaboraron para mapear la corteza terrestre. Con ello se observó que existía una sección del fondo marino con un grosor anormal que se correspondía con un gran pulso caliente.

Pulso caliente: ascensión de un penacho de magma desde las capas más profundas de la Tierra hasta la superficie. Al salir, provoca roturas en la corteza fundiendo todo a su alrededor y liberando gases a la atmósfera. Suele producirse por la presencia de grietas abiertas —o a su generación por fundición de material— que llevan a la superficie.

¿Cómo lo han hecho?

La organización que realizó la expedición en 2021 consiguió registrar una sección de la corteza terrestre de 400 kilómetros de longitud. Para ello, usaron pistolas de aire comprimido, las cuales generan ondas que chocan con las capas superficiales de la corteza y, al volver, son registradas. También utilizaron micrófonos especiales llamados “sismómetros de fondo oceánico”, que sirven para registrar las vibraciones que viajan a través de las capas más profundas de la corteza.

De esta forma, dependiendo del grosor y propiedades elásticas de la roca, se puede obtener un mapa detallado de las capas que conforman la corteza.

Se muestra el mapeo realizado del fondo oceánico. El eje horizontal se organiza en millones de años, siendo más joven el lado izquierdo (50 Ma) y más antiguo el lado derecho (62 Ma). Puede observarse que entre 55 y 56 Ma se produce un aumento del grosor de la corteza que se corresponde con un pulso caliente. Fuente: Knight et al, 2022. Póster V42F-0125.

Una corteza más gruesa indica que el manto estaba más caliente cuando se formó esa corteza: “Si está muy caliente, se derretirán más cosas, entrarán en erupción y se solidificarán para formar una corteza oceánica más gruesa”, dijo Hazel Knight, colaborador en la investigación de 2019.

El registro muestra una gran protuberancia de corteza gruesa, llamada Eriador Ridge, que coincide con el tiempo del PETM. Con esta observación, se respalda la idea de que se produjo un pulso caliente en la corteza justo antes de desencadenarse el evento climático.

¿Qué queda por hacer?

El valor real de este trabajo se verá una vez que se calcule la edad exacta de la sección estudiada. Esto se hará mediante datos magnéticos que también se tomaron en la expedición de 2021.

La antigüedad específica de la corteza ayudará al equipo saber qué tan rápido se alejó el pulso caliente de su punto de inicio —en Eriador Ridge, a 1000 km de Islandia— , donde se rompió la corteza y empezó a liberarse magma a la superficie.

Según Knight, la extensión del pulso caliente tomó tiempo, y saber la velocidad en que lo hizo es esencial para saber qué tan rápido se liberó el CO2. Esta información es muy importante porque actualmente solo se presentan cálculos de sus niveles mediante mediciones indirectas por medio de fósiles.

Si el pulso se propaga lentamente, se liberará de forma estable la misma cantidad de carbono durante mucho tiempo; pero si se propaga muy rápido, todo ese CO2 se liberará muy rápidamente.

Hazel Knight, colaborador en la investigación de 2019 (Universidad de Birmingham).

¿Qué implicaciones tiene este nuevo descubrimiento?

Actualmente el planeta se está empezando a acercar a un punto de inflexión, donde, pasado este, da igual las acciones en masa que se realicen en el mundo: el clima, la sequía, o las inundaciones —entre muchos otros fenómenos— seguirán empeorando.

Nuestros resultados nos ayudarán a determinar si las reacciones ocurridas provocaron un comportamiento de punto de inflexión, en el que aumentos modestos en las emisiones de carbono provocaron un cambio climático rápido y repentino. Eso sería preocupante para nuestro futuro.

Steve Jones, líder de la investigación de 2019 (Universidad de Birmingham).

Por ello, este trabajo busca saber si nuestras emisiones de gases a la atmósfera pueden acabar generando un cambio tan brusco de temperatura como el que se produjo en el Paleoceno.

Con todo esto, vemos que la ciencia no solo genera conocimientos nuevos e innovadores. También tiene la obligación de volver al pasado para conocerlo mejor y poder enfrentar con ello el presente y el futuro.

Si te ha gustado este artículo sobre el calentamiento global ocurrido hace 56 millones de años:

  • Puedes acceder a más de la categoría de Ciencias aquí.
  • Visita nuestras redes sociales haciendo clic aquí.
  • También puedes ponerte en contacto con nosotros mediante nuestro correo de contacto: contacto@divulgacionyciencia.site

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *