LAS PROTESTAS CLIMÁTICAS PREOCUPAN AL MUNDO DEL ARTE

El pasado 5 de Noviembre, dos activistas entraron al museo del Prado y procedieron a pegarse a los marcos de la “Maja Vestida” y la “Maja Desnuda de Goya”. Entre ambas pintaron un mensaje muy simple: “+1,5”. Esos números representaban la temperatura límite establecida en los Acuerdos de París.

Un activista se pega la mano al cuadro de "La Maja Vestida" de Goya, mientras otra activista escribe +1,5 entre los dos cuadros.
Captura del vídeo en el que los activistas se pegan a los marcos EFE

Detrás de estas acciones se encontraba la organización Futuro Vegetal, quienes confirmaron su autoría con un vídeo en Twitter. “La semana pasada la ONU reconocía la imposibilidad de mantenernos por debajo del límite de aumento del Acuerdo de París de 1,5° de temperatura media respecto a los niveles preindustriales”, declararon los responsables.

Desde su página web Futuro vegetal se define como un colectivo de desobediencia civil y acción directa que lucha contra la Crisis Climática mediante la adopción de un sistema de agroalimentario basado en plantas. Ellos exigen al gobierno español que termine con las subvenciones a la ganadería, y que, a su vez, emplee ese dinero para promocionar otras alternativas vegetales.

Precedentes

Aunque llamativa, estos incidentes no resultaban novedosos. Y en mayo, unos activistas arrojaron una tarta contra el cristal que protege la Mona Lisa. “¡Hay gente que intenta destruir la Tierra¡ ¡Piensen en la Tierra! Es por ella que he hecho esto”, comentó uno de los detenidos.

En Julio de este mismo año, otros dos activistas pegaron sus manos a la cubierta protectora de “La Primavera”, obra de Boticelli situada en la Galleria degli Uffici de Florencia.

Sin embargo, no sería hasta octubre que comenzamos a ver cierto patrón. El 9 de Octubre, dos activistas se pegaron al cuadro “Masacre en Corea” de Picasso, expuesto en la National Gallery de Victoria en Melbourne.

Poco después, el 14 de Octubre, las imágenes de dos jóvenes arrojando sopa a “Los Girasoles” de Van Gogh darían la vuelta al mundo. El ataque, que generó críticas y aplausos alrededor del mundo, fue planeado por la organización Just Stop Oil.

Dos activistas pegan sus manos a la pared de la National Gallery de Londres, tras arrojar sopa al cuadro de "Los Girasoles" de Van Gogh
Momento en el que dos activistas de Just Stop Oil arrojan sopa de tomate a “Los Girasoles” de Van Gogh EFE

Según su página web, Just Stop Oil se define como una coalición de grupos que trabajan juntos para asegurarse de que el gobierno británico deje de conceder licencias de extracción a las empresas de la industria petrolífera.

Una semana después, unos activistas lanzaban puré a la obra “Les Meules” de Monet. Esta vez se trataba del grupo Letzte Generation (Última Generación), abocado también a la lucha contra el cambio climático.

El 27 de ese mismo mes, tres personas fueron detenidas en el museo Mauritshuis de La Haya tras lanzar salsa de tomate al cuadro de “La Joven de la Perla” de Vermeer. “¿Cómo te sientes al ver algo tan bonito y valioso siendo aparentemente destrozado ante tus ojos? Estamos indignados. Este cuadro está protegido por un cristal. Está bien, pero la gente vulnerable alrededor del planeta no está protegida. Las personas en extrema pobreza tienen que elegir entre calentarse o comer, y no están protegidos”, comentaba uno de los detenidos.

Justo este martes 15 de Noviembre se producía el último ataque. Dos activistas del ya mencionado Letzte Generation lanzaban pintura negra contra el cuadro “Muerte y vida” del pintor austriaco Gustav Klimt. Con ello buscaban concienciar sobre el uso del gas y el petróleo.

COP27

Esta ola de ataques se produce en el contexto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2022 (COP27), que este año se celebra en Egipto del 6 al 18 de noviembre. En la cumbre del año pasado, más de 200 países firmaron un pacto para luchar contra el cambio climático, que ponía especial atención a los combustibles fósiles. Sin embargo, el acuerdo no convenció a los expertos, quienes calificaron las medidas de insuficientes.

Según la ONU, el mundo se dirige hacia un calentamiento de entre 2,1 y 2,9 grados para finales de este siglo, muy por encima de los 1,5 establecidos en los Acuerdos de París. En la actualidad, se calcula que la Tierra se ha calentado 1,2 grados por encima de los niveles preindustriales.

Las asociaciones como Just Stop Oil, Futuro Vegetal o Letzte Generation buscan con sus acciones llamar la atención sobre esta emergencia climática. A su vez, comentan que las obras de arte atacadas no sufrieron daños, ya que se encontraban protegidas por cristales.

Por su parte, los museos afirman que solo se detectaron daños en los marcos, y que los visitantes ya pueden apreciarlas con normalidad. Además, museos como el Prado, han aumentado la seguridad ante la posibilidad de nuevos ataques.

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