SEIS SECUELAS NACIDAS DE SUPERAR UN TRAUMA

El trauma es la respuesta emocional que tenemos ante un evento terrible como sería el caso de un accidente, desastre natural, etc

SEIS SECUELAS NACIDAS DE SUPERAR UN TRAUMA
SEIS SECUELAS NACIDAS DE SUPERAR UN TRAUMA.

Después de que suceda el evento hay varios tipos reacciones de distinta índole. Las más inmediatas tienden a ser la conmoción y la negación. Si hablamos de las que surgen a largo plazo incluyen emociones impredecibles, flashbacks, relaciones personales tensas e incluso síntomas físicos como sería el caso de náuseas o dolores de cabeza.

Los momentos traumáticos pueden llegar a tomar muchas maneras de expresarse diferentes. Llegando a un extremo tal que puede acabar impactando y reconfigurando la vida de la persona, puesto que puede llegar a alejarse de las cosas que disfrutaba. Incluso puede sentirse físicamente amenazado o asustado en situaciones que previamente eran cotidianas.

Seis secuelas que pueden nacer de un trauma

El primero de todos suele ser el sentimiento de vergüenza o culpa. Esto suele nacer de los estigmas nacidos alrededor también de la salud mental, que al final le llevan a la persona afectada a impedirle buscar ayuda profesional.

Otro muy común es sentir adormecidos los efectos de dolor del trauma. Nos sentimos impasibles ante el dolor emocional. Este mecanismo de defensa es realmente un arma de doble filo, puesto que te protege el dolor pero no te deja disfrutar y llegar a la sensación de disfrute que podía tener previamente.

“El proceso mental y emocional de cerrar los sentimientos”.

Mayra Méndez, psicoterapeuta.

También podemos encontrar la disociación. La disociación o los trastornos disociativos tienen mayor relación que otros trastornos psicológicos con el trauma en la infancia, es decir, con situaciones de abuso (incesto y otros tipos de abuso sexual, físico o emocional) y de negligencia (abandono o descuido emocional y físico).

El cuarto podría ser la desesperanza por el futuro. Los sentimientos de desesperanza son muy comunes en gente que ha pasado por experiencias traumáticas. Esto puede dirigir fácilmente a las personas a la depresión o desesperación.

Otro factor que puede aparecer es la desregulación emocional. Esto se refiere a la incapacidad o el manejo deficiente de las respuestas emocionales, que pueden incluir sensaciones como miedo, tristeza y frustración.

Y por último, encontramos las manifestaciones físicas. Las más comunes son la visión borrosa o dolor sin algún tipo de explicación en ciertas partes del cuerpo. Esto se relaciona en mayor medida con gente que se relaciona con desorden bipolar, de ansiedad, depresión o trastorno de estrés postraumático.

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