TRADUCIR EL GRUÑIDO DE LOS CERDOS

Unos científicos crean un algoritmo a partir de 7.000 grabaciones que puede captar las emociones de los porcinos

En la imagen pueden verse a dos cerdos mirando a la cámara. Ambos tienen los morros cubiertos de tierra. y tienen las patas apoyadas en lo que parece ser un tronco caído.
Científicos consiguen traducir el gruñido de los cerdos/ABC

Traducir el gruñido de los cerdos. Hasta ahora a ningún experto se le había ocurrido semejante idea tan complicada de llevar a cabo. Pero todo esto ha cambiado por completo. Ya que un equipo muy inteligente ha conseguido hacer este proyecto realidad de manera sorprendente.

¿Quiénes son?

El grupo de investigadores está dirigido por la Universidad de Copenhague, ETH Zurich y el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), de Francia. Y han logrado, por primera vez en la historia, traducir el gruñido de los puercos en emociones reales. Para esto se emplearon 7.000 grabaciones acústicas. Recopiladas a lo largo de la vida de los animales. De forma que puedan adivinar cómo se sienten.

Elaboración del experimento:

Grabaron los gruñidos de aquellos cerdos destinados al consumo humano, desde su nacimiento hasta la muerte, en una gran variedad de situaciones diferentes. Para ello, los investigadores montaron varios escenarios diseñados para causar una o varias emociones a estos animales. Éstos incluían una arena con juguetes o comida (para despertar sus estímulos), y otra arena sin nada (para evitar despertar sus emociones). También se incluyó en el experimento objetos diferentes y desconocidos para observar cómo interactuaban los porcinos con ellos.

Después los científicos analizaron todas las grabaciones de audio de más de 400 cerdos seleccionados para el proceso. Y así diferenciar las situaciones y emociones positivas de las negativas y viceversa. Como resultado final, obtuvieron que los sonidos de alta frecuencia (gritos o chillidos), mostraban emociones negativas. Mientras que los de baja frecuencia (gruñidos delicados), significaban emociones positivas.

Elodie Briefer, del Departamento de Biología de la Universidad de Copenhague, comentó que lograr traducir estos gruñidos ha supuesto «un paso importante hacia la mejora del bienestar animal para el ganado». De tal forma que se ha logrado cumplir el objetivo que buscaba este grupo de expertos. Traducir el gruñido de los cerdos.

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