PERROS Y GATOS PODRÍAN SENTIRSE AFECTADOS POR LA MUERTE DE UN COMPAÑERO

Un estudio revela que los animales domésticos son capaces de lamentar la perdida de un compañero.

La imagen muestra a un gato (a la izquierda), y a un perro (a la derecha), mirando a la cámara desde abajo. Con la vista alzada hacia arriba. Parecen mirar a alguien conocido.
Un estudio revela ¿Los perros y los gatos se ponen tristes si pierden a un ser querido de la familia?/iStock

Los perros y los gatos son los animales de compañía más comunes que suele tener el ser humano. Aportan comodidad y buen humor a las personas. Especialmente a las que viven solas. Lo que los une más. Pero algunos se preguntan lo siguiente: ¿Los perros y los gatos se ponen tristes si pierden a un ser querido de la familia? Podría ser posible.

Información sobre el estudio:

Un experimento llevado a cabo por un grupo de científicos, liderado por la científica Jessica K. Walker, del Consejo de animales de compañía de Nueva Zelanda, exploró este asunto. Dicho experimento se tituló “Percepciones de los propietarios sobre la respuesta conductual de sus animales ante la pérdida de un animal de compañía”. Fue publicado en la revista científica ‘Animals’ en el 2016.

El artículo recogió las explicaciones de distintos dueños sobre cómo se comportaban sus mascotas después de que falleciera otra mascota de la familia. El estudio revela los síntomas que se anotaron fueron mayor expresiones de afecto, mayor vigilancia del territorio, mayor o menor consumo de alimentos y cambios en la vocalización.

¿Cómo se realizó el experimento?

El estudio realizado con 159 perros y 152 gatos de Australia y Nueva Zelanda concluyó en que los principales cambios del animal tras la muerte de un ser querido son: el aumento del comportamiento afectivo y territorial. Del mismo modo, el animal acudiría con más frecuencia hacia el lugar en el que el fallecido solía estar. Los científicos también afirmaron que estas modificaciones se presentan durante un lapso menor de seis meses.

Resultados:

La conclusión fue que los cambios emocionales del animal dependían de su relación con el individuo fallecido. Ésto nos referimos a cuando pierden a un compañero animal. En el caso de los seres humanos, ambos (o sea, animal y humano), no comparten los mismos lazos de sangre ni son de la misma especie. Pero sí forman parte de lo que se denominaría como ‘familia multiespecie’. Esto es un grupo creado por el ser humano en el que los integrantes comparten un vínculo cercano y fuerte.

Conclusión:

En resumen, cuanto más estrecha sea la relación del animal con el ser humano o compañero, más probabilidades habrá de que adopte un sentimiento de lastima hacia su posible pérdida. Otra cosa que hay que añadir es que los animales no son conscientes de la percepción de muerte. Sólo percatan la ausencia física. Con lo cual, el animal mostrará signos de luto si con esa persona o animal tenía una relación muy fuerte.

Sin embargo, los científicos aseguraron que tampoco pueden sacar conclusiones de los reportes de los dueños. Ya que lo que cuentan es un reflejo de los verdaderos sentimientos del animal. Por lo que plantean profundizar más en el estudio para un futuro.

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